lunes, 7 de marzo de 2011


Huelga General en Bélgica


Huelga general en Bélgica por el freno a la subida salarial y la reforma de las pensiones.

Los sindicatos consideran la limitación del incremento de sueldos una afrenta ante el aumento de beneficios empresariales


Bélgica ha vivido una jornada de huelga general contra la restricción a las subidas salariales fijada para el periodo 2011-2012 en el acuerdo interprofesional impulsado por el Gobierno, que constituye de facto una movilización anticipada contra el pacto de competitividad en la zona euro que impulsa Alemania.

La huelga fue convocada por los sindicatos  FGTB y CGLB contra la limitación de las subidas salariales a un máximo del 0,3% por encima de la inflación, fijada en el acuerdo interprofesional. Los sindicatos consideran ese incremento del poder adquisitivo como una afrenta ante el crecimiento de los beneficios empresariales y los elevados sueldos de los ejecutivos.

La huelga ha afectado en especial al transporte público en el conjunto del país --excepto los trenes, que han funcionado con normalidad--, a las grandes industrias, a los centros comerciales, a las escuelas y los servicios públicos y al aeropuerto de Lieja, pero no a los más importantes de Bruselas y Charleroi.

Bélgica vive hoy su primera huelga general desde hace 12 años, esta vez en contra de la reforma de la Seguridad Social y las pensiones promovida por el gobierno del liberal Guy Verhofstadt. El movimiento, promovido por el sindicato FGTB, ha paralizado los principales sectores económicos.

Este paro se produce, además, en plena negociación con el Ejecutivo, que ha visto cómo Correos, las múltiples administraciones de este país federal, grandes almacenes, escuelas y transportes han detenido o ralentizado al mínimo su actividad desde las 00:00 horas.

"En las industrias química, petroquímica y la construcción el llamamiento de huelga se ha seguido en masa, sobre todo en los químicos, tanto en Flandes como en Walonia", manifestó Jacobs (FGTB). "Todas las grandes empresas han parado y, especial, es muy importante que el Puerto de Amberes está totalmente bloqueado", indicó.


Verhofstadt, sin embargo, ha señalado que "no se dejará intimidar por huelgas", y se ha mostrado dispuesto a presentar el próximo martes ante el Parlamento la reforma del costoso sistema de pensiones y jubilaciones anticipadas.

En esta ocasión, el Partido Liberal tiene el respaldo de su compañero de coalición, el Partido Socialista, al opinar que el proteccionista sistema belga de pensiones, surgido tras la guerra, no es sostenible en el tiempo dada la baja tasa de empleo del país, uno de los más bajos de Europa.

El Gobierno quiere modificar el actual sistema que permite, en caso de cierres empresariales o reestructuraciones, la prejubilación a partir de los 48 años. En cambio quiere obligar a los trabajadores despedidos de estas edades tener que pasar por un periodo de formación y de búsqueda de empleo antes de poder, en caso de fracaso, optar a la jubilación anticipada.

SIN EUROSTAR

La circulación por ferrocarril está completamente paralizada en todo el país desde las siete de la mañana, según informó un portavoz de Servicio Nacional de Ferrocarril Belga (SNCB).

El SNCB no prevé, además, que la situación mejore hasta que finalice el paro de 24 horas iniciado ayer a las 22 horas. Tampoco circulan los trenes que unen Bélgica con Francia, Holanda y Alemania (Thalys) ni el Eurostar, que comunica Bruselas con Londres a través de la localidad francesa de Lille. La última gran huelga de trenes se remonta a julio de 30 julio de 2003.

En la capital, Bruselas, la parálisis era casi completa en la red de metro gestionada por la Sociedad de Transportes Interurbanos Bruselenses (STIB) y se espera que la situación sea la misma durante toda la jornada.

Cuatro servicios de metro circulan en dos de las líneas, lo que significa que los viajeros deben esperar una media hora para coger un metro, según fuentes de la STIB.