lunes, 23 de abril de 2012


1º de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores


La clase obrera debe encabezar la salida de la crisis

 El 1º de Mayo se trata de una fecha histórica para la clase obrera mundial, cuya conmemoración representa la lucha heroica de los asalariados contra la explotación capitalista, así como las conquistas por medio de la organización y la lucha que hemos ido conquistando en el terreno laboral, social y político.

Grave error ha constituido el abandono de las posiciones de clase por parte del sindicalismo del pacto social, de la paz social, de la entrega sin condiciones al capital y a sus instituciones corruptas, convirtiendo los primeros de mayo en una fiesta y no en una jornada de reivindicaciones y lucha de la explotación de la clase obrera por el capital.

Así, estos sindicatos, en particular CCOO y UGT, vienen dando aliento a la barbarie capitalista firmando contrarreformas laborales, infinidad de ERE’s, pactos con la patronal y los gobiernos de turno, incrementos de la edad de jubilación, reducción de salarios, precariedad laboral… Igualmente están vinculados y subordinados a los monopolios, apoyando las invasiones de pueblos soberanos, ya fuera la guerra de los Balcanes, Libia, Afganistán o tantas otras que el imperialismo desata como guerras de rapiña para expoliar las materias primas, vulnerando lo más sagrado de un país que es su soberanía nacional, aniquilando y masacrando a gente con armamento de destrucción masiva cuyas víctimas más numerosas son siempre la población civil, mujeres y niños en particular. Este sindicalismo cuyo objetivo ha sido, y es, anular la conciencia de clase de los trabajadores, sometido y estrechamente vinculado a los intereses del capital, convirtiéndose en correa de transmisión de los empresarios y el gobierno, tenemos que superarlo desde las ideas y la organización.

La Coordinadora Sindical de Madrid, cuya legalización como sindicato ha sido posible recientemente, después de un largo período de obstrucción y trabas administrativas, se plantea con claridad un proyecto sindical de clase en el que los intereses de los trabajadores sean lo primero, su participación y su capacidad de decisión sean una constante y no puedan ser nunca arrebatados por ninguna cúpula burocrática, casi siempre vendida, que entrega sin lucha a los empresarios y al gobierno conquistas y derechos conseguidos con muchas luchas obreras. Nuestra práctica avala lo planteado aquí y los sindicatos que forman parte de la CSM tienen una larga trayectoria en las empresas que están implantados (EMT, Telefónica, Casa de la Moneda, Iberia, Roca, Etasa, Blas&Cía, Hotel Meliá y más recientemente Esparchín, Urbaser y otras).

Hoy, la crisis del capitalismo pone en primer plano la lucha de clases; así, la clase de los capitalistas, cuya hegemonía la ejercen los grandes empresarios, está descargando toda su agresividad sobre las espaldas de los trabajadores y otros sectores populares. Es decir, beneficios para la patronal y sangría para la clase trabajadora.

Así, los más de 5 millones de parados, los millones de contratos precarios, la intromisión y el monopolio que forman las ETT’s para lucrarse de los parados, los centenares de miles de desahuciados, el incremento en la edad de jubilación, la carestía de la vida en aspectos tan básicos como la luz, el gas, el transporte o la alimentación o la marginalidad social son lacras de este sistema que lejos de remitir, cada vez se incrementan más.

No sólo viene la agresión del capital en los aspectos más directos de la producción, también están siendo desmontadas conquistas importantes de los trabajadores y capas populares, tales como la Educación y la Sanidad públicas, de calidad y gratuitas, con ajuste tras ajuste, a la vez que se facilita y subvenciona a la empresa privada para que hagan el negocio y especulen con ellas; otros servicios públicos están poniéndose en manos de los especuladores para dificultarnos cada vez más la vida con tal de que unos pocos se enriquezcan.

Este gobierno de la derecha del Partido Popular que representa directamente a los grandes capitales no sirve y se está viendo incapaz en todos los campos. Ya fracasó el gobierno de la socialdemocracia y el reformismo porque defendió los intereses de los grandes capitales y estos no saben mas que explotar y exprimir al pueblo. Pero el actual gobierno de Mariano Rajoy nos está dando lecciones de demagogia y cinismo; demagogia porque se presentaba como sabedor de los problemas, como salvador de los mismos asegurando que tenía las soluciones. En el tiempo que lleva no sólo no ha solucionado ningún problema, sino que los ha agravado todos enormemente, (el paro, la prima de riesgo, la estabilidad, la represión, las relaciones internacionales… convirtiéndose su presidente en una caricatura).

Llega al máximo de cinismo cuando hace una contrarreforma laboral para reducir el paro, según él, y solo está creando mas parados. Mentiroso demagogo y cínico, así es el gobierno del gran capital.

Tampoco se puede esperar mucho mas, e incluso el jefe del estado, en plena desesperación por la que pasan millones de trabajadores, se dedica a matar elefantes en África y tiene a una parte de su familia imputada en delitos de corrupción, estando el mismo señalado con mucha precisión. Esto, junto a otros muchos problemas que padecemos, nos lleva a plantear que el sistema y el régimen impuesto a los pueblos del Estado Español en la Transición no tiene solución y tenemos que cambiarlo para quitarnos de encima los parásitos impuestos, comenzando por el de la monarquía.

La Coordinadora Sindical de Madrid llama a los trabajadores y trabajadoras a discutir los problemas de fondo que nos atañen. Este sistema tenemos que superarlo, tenemos que luchar por un sistema en el que lo fundamental y prioritario sean los intereses y derechos de los trabajadores y de la gente que vive de su esfuerzo diario. Un sistema solidario en el que se erradique la explotación y la miseria.

Como sindicato de clase que somos y practicamos, estamos decididos a extenderlo bajo el protagonismo de la clase obrera. No valen proclamas coma el pacto social, la paz social, el entreguismo.... y luego no dar un paso en la construcción del sindicalismo de clase, de lucha, plural, participativo y de masas. Hay tarea para todo el mundo, pongámonos a la obra.

A la vez, la contra reforma laboral tenemos que combatirla con nuevas movilizaciones como la de este 1º de mayo, apostando por otra Huelga General para tumbarla. La nacionalización de la banca y los sectores estratégicos de la economía serían un paso decisivo para generar recursos propios, para fortalecer los servicios públicos, para poner coto a las multinacionales como expresión del imperialismo y de la Unión Europea, que son las causantes de la actual crisis y de los problemas por los que pasamos. Y la apuesta por un Nuevo Estatuto Obrero, en el que se plasmen las necesidades de los trabajadores y sea una garantía jurídica que consolide las conquistas actuales y futuras frente a la permanente inseguridad que ahora existe.

Viva la lucha de la clase obrera
Por la construcción del sindicalismo de clase