miércoles, 21 de noviembre de 2012


Entrevista a Quim Boix sobre la huelga de hambre de los trabajadores de Telefónica


“La FSM es la única organización internacional sindical que está difundiendo esta lucha por todo el mundo para recabar una amplia respuesta solidaria"

Salvador López Arnal

Quim Boix es uno de los más admirables y tenaces luchadores antifranquistas. Es miembro actualmente del Consejo Presidencial de la FSM, la Federación Sindical Mundial (World Federation of Trade Unions) y su representante en España.
 
Tú también Quim, hace algunos años, participaste en una huelga de hambre.

Si, era durante la etapa de la lucha antifascista, la etapa del franquismo. Lo preciso porque el fascismo está reapareciendo con fuerza.

¿Qué es una huelga de hambre?

Una huelga de hambre es una forma de lucha que se adopta cuando hay una problema grave frente al que este gran sacrificio personal puede demostrar la enorme validez de nuestras justas reivindicaciones, y así arrancar amplias acciones de solidaridad que dan resonancia a nuestra imprescindible lucha.
Nos cuentas qué pasó en aquella huelga. ¿Quiénes participasteis en ella?

En realidad fueron muchas las huelgas de hambre que hicimos los presos políticos bajo la dictadura de Franco. A mi tocaron solo dos. Y digo tocaron pues a veces la decisión se tomaba en otra cárcel diferente de la que uno estaba. Participábamos solo los presos políticos, no los presos comunes (alguna excepción hubo), que luchábamos así para denunciar las duras condiciones en que nos tenía la dictadura.

¿Qué queríais conseguir?

Queríamos conseguir, y en casi todos los casos lo conseguimos, que se nos reconociera la condición de presos políticos. No lo conseguimos con documentos que lo avalaran, pero sí se mejoraron y mucho las condiciones de vida diarias en las cárceles. Por ello algún ex preso político explica que su paso por las prisiones fue casi una Universidad. Hay que tener en cuenta que lo que nos ayudaba a ganar estas batallas era la gran solidaridad externa (en España e internacional) que cada huelga de hambre arrancaba.

¿Por qué crees que un preso político, un colectivo de trabajadores, un luchador sindical, revolucionario, llega a la conclusión de que debe realizar una huelga de hambre, un tipo de lucha tan arriesgada?

Ya he adelantado esta respuesta en la primera pregunta. Con una huelga de hambre se busca además arrancar la más amplia solidaridad de personas y luchadores muy diversos. Y, desgraciadamente igual que bajo el franquismo, así romper el cerco de silencio que la burguesía usa como método de dominación para continuar la explotación del hombre por el hombre.

Te pregunto ahora por los trabajadores de Telefónica de Barcelona. ¿Cómo los viste cuando les visitaste el pasado viernes 16 de noviembre?

Les conozco desde hace muchos años. Hemos dado muchas batallas sindicales y políticas juntos. Les vi cansados, es normal por el ayuno, pero también con mucha moral y un gran convencimiento de que sus reivindicaciones son justas, con un apoyo externo muy importante que espero que se irá incrementando día a día, ya que su causa lo merece.

¿Qué pretenden con la huelga de hambre que realizan?

Eso ya lo han explicado ellos, y lo siguen explicando en su web. Yo solo quiero recordar, resumiendo sus justas reivindicaciones, que pretenden frenar la “vuelta a la esclavitud” (y no exagero), o la vuelta a las condiciones de trabajo del siglo XIX, que intentan hoy las multinacionales aprovechando la debilidad del sindicalismo de clase. Esta debilidad la han generado los pactos sociales que los dirigentes de CCOO y UGT (también en Telefónica) han ido firmando. Ved, por poner un solo ejemplo, la reciente carta de Toxo y Méndez a Rajoy a las 24 horas de la gran Huelga General, en la que niegan de nuevo la existencia de la lucha de clases y traicionan a los millones de huelguistas y manifestantes del 14N.

¿Por qué no se habla apenas de ella en ningún medio informativo? Reina (casi) el silencio más absoluto, como si no existieran, nadie o apenas nadie comenta nada.
Es “normal”, estamos en la dictadura del capital, que se viste de democracia (burguesa, cada vez más desenmascarada por todo tipo de luchas políticas, sindicales y otras como la del 15M). Los medios de comunicación están en poder de nuestro enemigo de clase que aplica una censura superior a la del franquismo. Yo puedo dar testimonio de ello por como publicaba la prensa del fascismo mis luchas contra los 8 despidos que padecí.

¿Ocho?

Ocho, cuento bien. Los ingenieros sabemos contar bien.

¿Crees que pueden conseguir sus objetivos?

Evidentemente que lo creo. Batallas mucho más difíciles hemos ganado. Pero ello dependerá de como vayamos consiguiendo que se amplíe la solidaridad, de como se impliquen todas las personas con conciencia de clase, como se impliquen y apoyen a los compañeros de Telefónica los que se dicen anticapitalistas, como se enfrenten al sistema burgués. En este caso no les servirá a algunos el “teatro de la política burguesa”, deberán mojarse y demostrar que su apoyo no son solo palabras. La FSM, a la que me honro en representar en España, es la única organización internacional sindical que ya ha expresado su solidaridad y que está dando a conocer esta lucha por todo el planeta, para recabar una amplia respuesta solidaria. Que es lo que se necesita para ganar esta batalla a la multinacional Telefónica.

Si no los consiguieran, ¿no crees que deben parar un poco aunque sólo sea para volver con más fuerza?

Seguro que lo conseguirán. Y evidentemente son ellos, tienen experiencia sindical suficiente, los que decidirán la forma de dar continuidad a su justa lucha. La lucha del sindicalismo de clase no parará, ni en España ni en el Mundo, hasta que no acabemos con el capitalismo, hasta que no acabemos con sus injusticias, hasta que no acabemos con la explotación del hombre por el hombre.

¿Quieres añadir algo más? ¿Algún consejo de amigo y compañero que quieras darles?

Solo desearles que la solidaridad que reciben y recibirán les permita acabar pronto y victoriosamente esta lucha.