miércoles, 23 de octubre de 2013


Ante la represión en Telefónica


El sindicalismo de clase y combativo vuelve a sufrir en sus carnes una nueva agresión por parte del sector mas duro y reaccionario de la patronal. En esta ocasión se trata de la compañera Teresa Rodríguez Celador, secretaria general de Alternativa Sindical de Trabajadores y representante de esta organización en el Comité Intercentros. Unas falsas acusaciones por parte de la dirección de la empresa han servido para la apertura de un expediente por falta muy grave que desde el sindicalismo de clase debemos denunciar y combatir.


La multinacional de las telecomunicaciones se encuentra en un alargado proceso de recortes laborales al conjunto de la plantilla con la estimable ayuda del sindicalismo clientelista representado por UGT y CCOO. A la destrucción de mas de 50.000 empleos en los últimos 15 años hay que añadir la continuada pérdida de los derechos laborales de una plantilla siempre combativa que se ha visto agredida por esta troika. Las últimas han sido la prórroga del convenio colectivo a espaldas de las trabajadoras y trabajadores días antes del comienzo del período vacacional de Semana Santa que abría las puertas a la pérdida de salario cercana al 7% con la aceptación de la no aportación durante 18 meses de la empresa al Plan de Pensiones; la firma de la nueva clasificación profesional a principios del verano que permitirá la máxima flexibilidad a la empresa en la distribución de tareas y, lo que es mas preocupante, la evaluación de la productividad del trabajador/a y la partición del salario en base a este baremo y a la calificación del jefe inmediato; y, finalmente, el acuerdo entre los tres socios de las disponibilidades por la que cualquier miembro de la plantilla queda a expensas de ser convocado a su puesto de trabajo fuera de su jornada laboral en una enrevesada manera de ver la conciliación entre la vida laboral y familiar. En definitiva, la vuelta a un sistema esclavista en las relaciones laborales bajo la amenaza, aceptada por los sindicatos del sistema, de la aplicación de la reforma laboral que permitiría a la empresa desmanes todavía mayores.

Un sistema esclavista que ya se está produciendo en las contratas que trabajan para la multinacional líder en beneficios y que, tras ser denunciado en un blog por dos compañeros de “En Contrucció” de Barcelona, les ha supuesto una querella criminal por parte de la dirección de la empresa acusados de sabotaje. O el expediente a cuatro trabajadores de la empresa Ecotronic por colocar unas pegatinas contra la represión en los coches. Y traspasando las fronteras nacionales, el despido de tres trabajadores de Telefónica Argentina por postularse para unas elecciones sindicales en la empresa.

Todas estas fechorías es lo que la compañera Teresa venía denunciando desde hace años en el Comité Intercentros y que los sindicatos socios de la empresa, y la propia empresa en sus reuniones periódicas, tenían que escuchar. Esta vez le ha toca a Teresa pero la estrategia represiva de la dirección de la empresa va dirigida contra AST y ya son mas de 60 los expedientes disciplinarios que los delegados y delegadas de esta organización han tenido que sufrir. El caso mas sangrante es el del compañero Álvaro Barreiro que, acusado de arengar a los trabajadores en una concentración en 2008, fue sancionado y despedido con la estimable ayuda de la declaración ante el juez del entonces secretario general de CCOO.

Pero las agresiones de la empresa a las organizaciones mas combativas en defensa de los derechos laborales, y principalmente a sus miembros mas representativos, también obedece a otra estrategia: la de desviar la atención de la plantilla para, a sus espaldas, pergeñar las mas traicioneras atrocidades. El proceso contra Álvaro Barreiro diluía el primer intento empresarial de rebajar los salarios; los despidos de Mari Cruz y Marcos, en una arbitraria aplicación de la reforma laboral, dejaba en segundo plano la firma de un retrógrado convenio colectivo; la sanción a Teresa trata de extender una cortina de humo para aplicar, sin apenas anestesia, esta nueva inyección a los beneficios empresariales.

La Coordinadora Sindical de Clase, además de denunciar estas prácticas y solidarizarse con los compañeros y compañeras agredidas, quiere hacer ver a la sociedad el carácter inhumano e insolidario de esta multinacional de las telecomunicaciones que pretende transmitir una imagen benefactora, de responsabilidad social y de mecenas para lo que cuenta con la práctica totalidad de los medios de comunicación. Un lobo con piel de cordero que no pierde la ocasión para dar una dentellada a sus trabajadoras y trabajadores para mayor beneficio de los grandes accionistas que dirigen el grupo.

Por eso invitamos a la clase trabajadora a participar en los diferentes actos en defensa de los derechos laborales y contra la represión sindical que se convocarán durante estos días. Si agreden a uno nos agreden a todos.

La única lucha que se pierde es la que no se comienza.