jueves, 16 de enero de 2014


Entrevista a Quim Boix



Este barcelonés de 68 años se jubiló en el 2010. Era ingeniero en el Ayuntamiento de Montcada i Reixac, donde ganó su plaza en el 86. Antes, su actividad sindicalista, que nunca ha dejado, había motivado su expulsión de ocho empresas –seis privadas y dos públicas–. Fue detenido 11 veces por su lucha antifranquista, tres veces torturado y condenado a dos penas de seis meses. Es miembro del consejo presidencial de la Federación Sindical Mundial (FSM) y está organizando el primer congreso internacional de pensionistas y jubilados sindicalistas, en Barcelona los próximos 5 y 6 de febrero.

- ¿A cuántos asistentes calculan recibir?

- Esperamos a un centenar de delegados de los cinco continentes. Algunos países ya confirmados son: Australia, Estados Unidos, México, Ecuador, Cuba, Brasil, Colombia, Uruguay, Somalia, Argelia, la República Democrática del Congo, Francia, Italia, Grecia, Chipre, la India y Nepal.

- ¿Cuál es la principal lucha que protagoniza la preparación de este congreso?

- Conseguir que en todos los países del mundo se reconozca y aplique el derecho a una pensión pública suficiente para vivir dignamente a partir de los 60 años, o antes, independientemente de si se ha podido trabajar o no. Que tantos jóvenes hoy en día no puedan trabajar no es culpa suya.

- ¿Se expondrá qué se cuece en cada país?

- Sí, el congreso plantea intercambiar experiencias de los países. Por ejemplo, mientras en España en enero del 2011 se retardaba la edad de jubilación de 65 a 67 años - pacto del PSOE, CCOO y UGT–, en Bolivia se adelantaba de los 60 a los 55, y para las mujeres, a los 49 si tienen tres o más hijos.

- ¿Hay nuevas afiliaciones a sindicatos una vez se es ya jubilado?
- Cada vez más, pues los recortes llevan a las personas a buscar ayuda y protección.

- ¿Dónde se pueden seguir la actividad y los progresos del sindicalismo en el mundo?

- En www.pensionistas.info, por ejemplo.

- La motivación y la actividad guían su jubilación. ¿Sus metas son imprescindibles?

- La vida de toda persona que desea mejorar su entorno necesita metas que compartir con los demás. Solo así las metas se transforman en conquistas, y es bueno fijar las metas en base a un trabajo colectivo. Esta es la esencia de todo sindicalismo democrático y, por tanto, la de la FSM.

- El comunismo se ha tenido que conformar con ser un motivo para continuar luchando, soñando y trabajando. ¿Ha sido utópico al 100%?

- El comunismo, como el verdadero socialismo, no el que predican los que potencian el capitalismo desde más de un consejo de administración de multinacionales, representa una alternativa al capitalismo de la que solo tenemos experiencias en vías de construcción, es decir, con defectos, como es el caso de Cuba. La utopía es necesaria para garantizar el optimismo que se re quiere para derribar injusticias.

- Deme un mensaje de optimismo.

- En el mundo hay riqueza suficiente para asegurar que todas las personas vivan dignamente si se priorizan las necesidades de las personas por delante de las decisiones del capital, o sea de los mercados. En el Estado español, suprimiendo el fraude fiscal habría dinero suficiente para incrementar un 60% las pensiones públicas.

- ¿Valieron la pena arrestos y torturas?

- Como luchador antifranquista fui de los que salieron menos malparados, demasiados murieron fusilados o pasaron decenas de años en la cárcel o el exilio. Con la perspectiva de los años, ver que muchos de los derechos reclamados se han ido transformando en realidades legalmente reconocidas, pese a que ahora los gobernantes las quieran recortar, es una satisfacción.

Quim Boix Lluch es Ingeniero industrial y activista sindical. Prepara el primer congreso mundial de pensionistas y jubilados sindicalistas.