lunes, 28 de abril de 2014


1º de Mayo: Día de la Clase Obrera

 En el Día Internacional de la Clase Obrera conectamos con el planteamiento realizado en las Marchas de la Dignidad del 22M, en el sentido de que la lucha contra el sistema capitalista es fundamental en este período en el que los grandes capitales se conforman como poderes determinantes, pasando por encima y pisoteando cualquier decisión de los trabajadores y las capas populares. Estos poderes que se ejercen en combinación con los gobiernos de los países imperialistas (EEUU, Inglaterra, Alemania, España…) son tremendamente reaccionarios y solo tienen en cuenta y defienden los intereses de los monopolios trasnacionales, a costa de la clase obrera mundial.


La invasión de Irak o de Libia y la intervención en Siria, obedecen a guerras interimperialistas, que no se hacen para salvaguardar ningún proceso “humanitario” ni mucho menos “democrático”, sino que se hacen para imponer la explotación de los recursos naturales-nacionales por y para las multinacionales. Occidente, con los Estados Unidos a la cabeza, representa la parte más reaccionaria del capitalismo mundial que pugna simplemente por el control de los mercados para la especulación, la opresión y el saqueo de los pueblos. En otras partes del mundo se refleja de forma clara la posición reaccionaria del imperialismo, apoyando el fascismo en Ucrania o la contrarrevolución en Venezuela. Los gobiernos de la Unión Europea mantienen como ejes fundamentales el incremento brutal de la explotación de los trabajadores en su ámbito (menos salarios, más jornada, menos derechos…) y fuera de su ámbito, con una clara injerencia en otros países, en sintonía con los EEUU.

Por todo esto, la Coordinadora Sindical de Clase plantea la salida de España de la UE, del Euro y de la OTAN, porque son instrumentos del imperialismo que incrementan la explotación de la clase obrera en beneficio de los monopolios y alientan e intervienen contra los trabajadores/as de forma reaccionaria en otras partes del mundo.

En nuestro país asistimos a la sistematización del engaño a los trabajadores/as y al pueblo por parte de un gobierno que representa a un partido corrupto (como la expresión más genuina del sistema político del capital) que ejerce una dictadura y una represión creciente sobre la población que interviene y participa contra las agresiones de este sistema. Cada vez pretenden meternos más en un callejón sin salida. Los grandes explotadores y la burguesía exprimen a los trabajadores/as, intentando sacarnos todo el jugo que pueden: más de 5 millones de parados/as, una precariedad que aumenta (de todos los contratos, los llamados basura superan el 90% y ya sólo restan 6 millones de contratos fijos a tiempo completo de los 16,3 millones existentes); una reducción salarial generalizada; una pérdida del poder adquisitivo y de las pensiones. Las contrarreformas laborales atan de pies y manos a los trabajadores/as, en tanto a los empresarios se les dan más armas para que nos linchen cada vez más. Privatizan y empeoran la Sanidad y la Educación. Desalojan a las familias de las viviendas (más de 400.000) para dárselas a los bancos. Los despidos se hacen gratis o a precio de ganga.

Especial atención merece la situación que vivimos las trabajadoras ya que las políticas neoliberales no son neutras en términos de género. Los recortes en los Servicios Públicos están desmantelando el Sistema de Dependencia, la Educación o la Sanidad y no parece difícil predecir que seremos nosotras quienes asumamos esos roles de forma no remunerada, en un colectivo en el que el desempleo es mayor y las condiciones laborales todavía mas precarias. Y no solo se trata de las contrarreformas laborales, el gobierno del PP continúa legislando contra nosotras con un vergonzoso seguidismo de la moral católica de la Iglesia que trata de eliminar el derecho a decidir sobre el embarazo, criminalizando a aquellas que no dispongan de recursos económicos suficientes.

Ante este panorama, cuando protestamos legítimamente contra la barbarie, nos sancionan y despiden, nos multan, nos detienen y encarcelan, nos reprimen con brutalidad por una policía al servicio del régimen monárquico capitalista contra el pueblo. La pérdida de un ojo de un joven manifestante el 22-M, por un bombazo a bocajarro de la policía, es la penúltima expresión de la brutalidad del régimen que se suma a la muerte de tres detenidos en Cataluña por los Mozos de
Escuadra. Toda una situación que el poder judicial legitima certificando la opresión y la represión al pueblo continuamente.

La otra pata en la que se asienta la agresión a la clase obrera la constituyen hoy las estructuras sindicales colaboracionistas con el sistema de explotación. Pacto social tras pacto social, están permitiendo al sistema capitalista incrementar brutalmente las agresiones contra los trabajadores/as, dándolas por buenas con las firmas de los pactos. Así, el incremento de la edad de jubilación, de 65 a 67 años, las pérdidas constantes del poder adquisitivo, las rebajas salariales, la pérdida de conquistas (como las categorías laborales, antigüedad, incrementos de jornada, millones de horas no pagadas)… son aceptadas con esa política de “consenso” de la que sólo se benefician los empresarios.

Esas mismas estructuras sindicales (CCOO y UGT pero también otras en el ámbito de la empresa) llevan a cabo la misma filosofía, aceptando el 95% de los ERE’s sin ningún tipo de contestación, cobrando por cada puesto de trabajo que destruyen y aceptando multitud de retrocesos en jornadas, ritmos de trabajo o formación, siendo premiados por los empresarios por ayudarles a someter a la clase obrera. Todos estos retrocesos se imponen sobre la base de una premisa esencial: la desmovilización de la clase obrera y el aislamiento y el corporativismo dentro de la empresa.

Mucha gente, incluso algunos bienintencionados y a pesar de la experiencia y tantísimas prácticas negativas que son ya una forma normal de funcionamiento, no entiende que una organización como CCOO, que en los años 70 era un sindicato de clase, que pugnaba por la lucha de los trabajadores/as y la transformación social, que hizo avanzar mucho a toda la sociedad, hoy, al igual que UGT, pugnen por la paz social y por la integración de los trabajadores/as en el régimen de explotación capitalista, transformándose y convirtiéndose en sindicados amarillos. Ya sabemos que este tipo de sindicalismo fue siempre el portavoz de los empresarios en el seno de los trabajadores/as, lo que explica los grandes retrocesos, la pérdida de conciencia, la despolitización y la desmoralización que estas organizaciones al servicio del capital ayudan a imponer.

Todo trabajador/a consciente, así como los partidos comunistas y obreros, deberían pensar cómo salir de este pantano y reconstruir el sindicalismo de clase, algo imprescindible si se plantea en serio la transformación social de un capitalismo en decadencia y regresión que solo pervive con el incremento de la explotación y la represión. La Coordinadora Sindical de Clase tiene una clara conciencia de la imperiosa necesidad de construir este sindicalismo de clase y no vale meter la cabeza debajo del ala, ni pensar que es una cuestión menor o que lo resolverán los que están de hoz y coz involucrados, dando oxígeno y apoyando el sistema capitalista, amparando a la Unión Europea y apoyando el imperialismo.

Con esta situación nos presentamos ante el 1º de Mayo de 2014, un día de lucha y de reivindicaciones. De lucha porque conecta con todas las luchas heroicas de nuestra historia, desde las revoluciones socialistas, las luchas por las libertades de los trabajadores/as, por el puesto de trabajo, por el futuro (recordemos las luchas de Panrico, Coca-cola, la limpieza, el campo…) siendo nuestro objetivo profundizar y unificar las luchas y caminar hacia la Huelga General. En cuanto a las reivindicaciones, nos planteamos con absoluta claridad:

- eliminar la explotación del hombre por el hombre, comenzando con la nacionalización de los sectores estratégicos de la economía (banca, transportes, energía, comunicaciones, grandes latifundios…), la salida de la Unión Europea y del Euro, y por la paz mundial con la salida de España de la OTAN.

- recuperación de los salarios, incrementándolos en las bajadas directas sufridas y las pérdidas de poder adquisitivo.

- salario mínimo de 1200 euros con reducción de jornada a 35 horas semanales y una pensión mínima igual al salario mínimo.

- contratación indefinida, contra la destrucción de empleo y los ERES.

- contra las privatizaciones (Sanidad, Educación…) nacionalizando y municipalizando lo privatizado.

- por una vivienda digna y asequible para todas las personas.

- no al pago de la deuda de la que sólo se han beneficiado los especuladores y los grandes capitales.

- por la unificación de las luchas, hacia la Huelga General que desarrolle la estrategia de lucha y organización contra el capital.

Viva el 1º de Mayo 
Viva la lucha de la clase obrera

Por la Huelga GeneralContra el capitalismo- Vivan los trabajadores